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¡No es libre decisión!

Clara Luz Álvarez
[Publicado en REFORMA – 15 de Noviembre de 2023].
No existe libertad en las decisiones de las mujeres cuando el contexto social específico -como el mexicano- precondiciona y fija un rol en la labor de crianza de los hijos y de cuidados de la familia ampliada. Quiero referirme a la columna titulada “Brecha salarial” de Sergio Sarmiento, publicada ayer en Reforma, para expresar mi desacuerdo con diversas afirmaciones que hace y en donde mezcla algunos aspectos aislados de los resultados de investigación de la Premio Nobel de Economía, Claudia Goldin, para sustentar una “libertad” de decisión de las mujeres para “asumir prioridades que tienen más que ver con la felicidad familiar que con el logro de objetivos profesionales”.

Dice Sarmiento que las principales razones de la brecha salarial son “la falta de continuidad [de las mujeres] en sus carreras profesionales, las pausas de maternidad y la opción por trabajar menos horas o en empleos con mayor flexibilidad”. Lo que él denomina razón de falta de continuidad en lo profesional en realidad es la consecuencia de la inexistencia de equidad en el hogar para la distribución de labores domésticas, de crianza y de cuidados. Si los padres participaran en igualdad en dichas labores, también reclamarían flexibilidad en los empleos y las mujeres tendrían más tiempo para trabajar y evitar interrumpir su carrera. Goldin ha dicho que las mujeres no dejan sus trabajos por sus maridos ricos, sino éstos existen gracias a que ellas dejan su trabajo profesional.

Sarmiento escribe: “Los hombres están dispuestos a trabajar horas interminables para ganar sueldos mayores, pero las mujeres prefieren horarios más flexibles, aunque ganen menos, para pasar más tiempo con sus hijos. Es una decisión libre que afecta a sus carreras, pero no es producto de discriminación”. Difiero de Sarmiento porque las mujeres también trabajan horas interminables, sólo que su trabajo no se limita a la oficina o la fábrica, sino que incluye trabajo doméstico que -dicho sea de paso- sirve para que los hombres trabajen esas “horas interminables”, sólo que a ellos sí se les remunera, mientras que el trabajo en casa no.

Sarmiento afirma que la brecha salarial comienza “cuando las mujeres empiezan a tener hijos”. Con datos del INEGI (ENIGH, 2022), el doctor José Antonio Salazar de la Universidad Panamericana encontró que en la Ciudad de México no existe brecha salarial entre hombres y mujeres sin hijos. Las brechas de acuerdo con Salazar comienzan con el primer hijo, donde la mujer percibe 36.9% menos de ingresos que el hombre; con el segundo hijo, la mujer percibe 45.2% menos que el hombre y si tiene 4 hijos sus ingresos son 64% menos que los del varón. Si el padre no se involucra en las labores domésticas y de crianza, ¿la decisión de la mujer de sacrificar e incluso anular su vida profesional por asumir dichas labores es realmente libre? ¡No!

Sarmiento sobresimplifica la brecha salarial y asevera que no hay discriminación sino decisiones “libres” de las mujeres, como si las mujeres estuvieran decidiendo entre comprarse un helado de vainilla o uno de fresa. Estudios sobran para demostrar que las estructuras sociales y los roles tradicionalmente impuestos a las mujeres de crianza, labores domésticas y de cuidados han orillado a infinidad de mujeres a dejar de lado sus vidas profesionales. Goldin -citada incluso en el artículo de Sarmiento- afirma que “Nunca vamos a tener igualdad de género, o a reducir la brecha de pago, mientras no haya igualdad en las parejas”. Y este es el verdadero reto. Si bien las políticas públicas y corporativas pueden contribuir a reducir la deserción o precarización del trabajo profesional de las mujeres, la transformación efectiva será cuando los padres participen de manera equitativa en casa.

Necesitamos un sistema de cuidados, horarios flexibles, licencias de maternidad y paternidad, pero más aún necesitamos ser consientes que eso no basta, que eso beneficia por igual a mujeres y a hombres y que el cambio vendrá cuando -sin importar el género- la responsabilidad sea compartida.

Investigadora de la Universidad Panamericana
claraluzalvarez.org
X: @claraluzalvarez
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