Fortnite et al. vs. Apple

[Publicado el 30 de septiembre de 2020 en Reforma]

La batalla iniciada por Epic Games (dueña del famoso videojuego Fortnite) contra Apple en los tribunales de EUA es apenas una dentro de lo que se antoja una guerra en el ciberespacio entre los ecosistemas creados por Apple y Google que presumiblemente pudieran estar inhibiendo la innovación, distorsionando el mercado y afectando a millones de consumidores alrededor del mundo. Y digo una batalla, porque en realidad existen simultáneamente otras batallas con diferentes actores y en distintas jurisdicciones que pueden tener como consecuencia la recomposición de las reglas en el ciberespacio en cuanto a estos ecosistemas y que tendrá efectos en México. Veamos.

Existen 2 sistemas operativos para teléfonos inteligentes: iOS de Apple para sus dispositivos y Android de Google para aquellos distintos de Apple. Para adquirir aplicaciones (apps), se debe usar AppStore para iOS o PlayStore para Android. Algunas apps son gratuitas, otras tienen un costo. Los desarrolladores de apps que quieren tenerlas en esas tiendas deben aceptar los términos y condiciones impuestos por Apple/Google, y pagar comisiones. Apple cobra 30% de las compras que se hacen en su AppStore -en principio-, pues en los documentos revelados en julio de 2020 por el Congreso de EUA (https://bit.ly/3mVMNrE), se identificaron correos electrónicos en los que Apple ofreció a Amazon cobrar sólo 15% por su Prime Video lo que generó suspicacias entre congresistas pues se interpretó que no existe trato igual.

La AppStore prohíbe que se informe a los consumidores que pueden adquirir productos a menores precios en otros sitios. Así que Epic consideró que esas prácticas son depredatorias, por lo que decidió permitir que los usuarios de Fortnite adquirieran Pavos (moneda del videojuego) en su sitio y Apple expulsó a Fortnite de su tienda, entre otras acciones. Fortnite hizo una campaña cibernética poniendo a Apple como villano (https://bit.ly/3ic0PBN).

La demanda de Epic contra Apple es de pronóstico reservado donde la determinación del mercado será clave: si es aquel de los teléfonos inteligentes, Apple tiene poco más del 13% mundial; si es de los dispositivos con iOS, Apple tiene el monopolio absoluto.

Pero no sólo es determinar si el 30% que cobra la AppStore se establece como precio monopólico, sino la posible afectación a los consumidores. Apple argumenta que los consumidores al seleccionar un teléfono inteligente, ejercen su libre elección. ¿Y con ello renuncian a su derecho de adquirir apps fuera de la AppStore? Hay toda una discusión -que en México todavía es muy tenue- sobre el encadenamiento (lock-in) de los consumidores, que habría de seguir de cerca la Procuraduría Federal de Protección al Consumidor.

Spotify, por su parte, tiene su propia demanda contra Apple en la Unión Europea y la Comisión Europea inició 2 investigaciones contra Apple: una respecto a su ApplePay y otra de su AppStore. La primera porque aparentemente se ha identificado que privilegia a su propio sistema de pagos en detrimento de competidores; la segunda por el sistema de pago dentro de la app con su comisión del 30% y la prohibición de informar sobre otras formas de pago. Y por si fuera poco se creó la Coalition for App Fairness (appfairness.org) que está aglutinando a empresas de todo tamaño para buscar cambiar las reglas del juego impuestas por Apple y Google.

Finalmente, en un contexto más amplio se ha identificado el Copy-Acquire-Kill de las grandes plataformas electrónicas en las que copian una app o la adquieren y luego la matan. Estos son de los riesgos más grandes en competencia económica en la era digital que enfrentan en México tanto la Comisión Federal de Competencia Económica como el Instituto Federal de Telecomunicaciones cuando una plataforma grande adquiere una empresa de menor tamaño o una startup con la finalidad de evitar competencia disruptiva.

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