¿De quién la mano que mece la cuna?

[Publicado el 21 de noviembre de 2018 en Reforma]

Someter a la radio y televisión pública a la Secretaría de Gobernación equivale a violar la Constitución en su artículo 6º y el 10º transitorio, amén de la señal antidemocrática que se manda.

La iniciativa de reformas a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal busca que sea Segob quien esté a cargo de “proveer el servicio de radiodifusión pública digital a nivel nacional”, ¡vaya ni en el ancien régime priísta se atrevieron a tanto!
Esto fue aprobado la semana pasada en la Cámara de Diputados y ayer en el Senado se aprobó fast-track en comisiones. Como es el primer escándalo tipo Ley Televisa de esta legislatura, analicemos el modus operandi y quién podría ser beneficiario de esto.

Comisiones. Las comisiones deben ser los espacios para la discusión a profundidad de los méritos y de las deficiencias de una propuesta de reforma a la ley o Constitución. En las reformas estructurales de telecomunicaciones y energética en 2013, se eliminaron las discusiones en comisiones, porque el PRI y comparsas ya “tenían los votos”, ¿para qué perder tiempo si la suerte estaba echada? Parece que en el Senado ayer hicieron exactamente igual. ¿Qué no venía la Cuarta Transformación?

Un dictamen de comisiones con un proyecto de ley traza su destino. En este caso, la iniciativa del diputado Mario Delgado nada contenía respecto a darle a Segob los medios como el Canal Once, Canal 22, Radioeducación, etcétera. Tampoco el dictamen en sus 430 páginas dice cosa alguna de la pertinencia a incluir esta fatídica facultad a Segob, pero si está en el proyecto de reformas aprobado. ¿Quién fue el/la responsable? ¿Fue la presidenta de comisión, la diputada Rocío Badillo o fue directo el diputado Mario Delgado? Sea como fuere, ya en el Senado las comisiones comparten la culpa si se aprueba esta reforma que afectará a la libertad de expresión y al derecho a la información.

No leen. Igual que con la Ley Televisa se puso de manifiesto que los legisladores no leen lo que van a aprobar. Así que si en el dictamen se cuelan este tipo de detalles, nadie los notará. ¿Es ese el nivel de nuestra democracia?

¿Beneficiarios? Existen tres potenciales beneficiarios si se aprueba esta reforma. En primer lugar, los enemigos de Andrés Manuel López Obrador quienes podrán afirmar con los pelos de la burra en la mano que el régimen que él encabeza se perfila a uno autoritario. Como segundo beneficiario, el próximo subsecretario de Segob, Zoé Robledo, quien podría querer tener más poder a costa de la democracia, tal como lo hizo en su momento el entonces subsecretario de Comunicaciones, Javier Lozano Alarcón, quien con tal de retener poder debilitó desde su creación a la Comisión Federal de Telecomunicaciones, creó la doble ventanilla y arrastró a los mexicanos a pagar precios excesivos de telecomunicaciones por décadas. Y en tercer lugar, como beneficiarios indirectos, están las televisoras comerciales, porque si Segob va a “apoyar decididamente a los medios públicos incorporándolos a su estructura”, la falta de credibilidad de los medios públicos tendrá acta de nacimiento, se reducirán las audiencias y se justificará la reducción de sus presupuestos o, mejor, su eliminación.

¿Perjudicados? Los mexicanos, los medios públicos y la incipiente democracia en México. Existen pocos espacios en que exista algún resquicio de pluralidad, de diversidad ideológica, como Canal 22, Canal Once y Radioeducación. Lejos de cumplir con la Constitución que exige que los medios públicos gocen de independencia editorial, esto haría justo lo contrario.

¿BBC mexicana? Si como lo afirma el presidente electo López Obrador se quiere crear una radio y televisión pública de calidad en una institución autónoma, entonces Segob nada tiene que hacer ahí. De hecho, ya está previsto desde la Constitución ese organismo con autonomía y es el Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano cuya ley puede modificarse para que se convierta en un verdadero medio público y que observe los principios establecidos en el 10º transitorio. Para cumplir lo que quiere AMLO no se requiere reformar la LOAPF, ¿aprobarán la reforma y engañarán a AMLO para acaparar poder?

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Publicado el: 27 noviembre, 2018

Categoría: Libertad de expresión y derecho a la información, Medios

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