Google en la mira

[Publicado en Reforma el 26 de septiembre de 2018]

Todos los días miles de millones de personas usan algún servicio o aplicación de Google. Pocos podrían imaginar su día sin la utilización de su motor de búsqueda Google, su navegador Chrome, su correo electrónico Gmail, su portal de video YouTube o sin usar el sistema operativo Android que está en el 80% de los celulares del mundo. Google nació y ha crecido en un ambiente de autorregulación básicamente. Sin embargo, la Unión Europea ha impuesto 2 sanciones ejemplares, en EUA está siendo llamada a rendir cuentas al Congreso y en México existe una demanda por daño moral. Veamos.

UE. De €4.34 mil millones –equivalente al 40% de sus ganancias netas globales- fue la multa impuesta en julio pasado a Google. Google entrega el sistema operativo Android gratuitamente a los fabricantes de celulares quienes además deben preinstalar 11 aplicaciones de Google. Muchas personas pueden estar felices de esa preinstalación, pero para la UE es una práctica anticompetitiva, porque ha inhibido la existencia de opciones innovadoras en perjuicio de los consumidores.

En 2017 Google fue sancionado con €2.42 mil millones por haber favorecido sus propios servicios en los resultados de servicios de comparativos de precios, evitando que competidores de ese tipo de servicios tuvieran oportunidad de competir.

EUA. “Estoy profundamente decepcionado que Google –una de las plataformas digitales de mayor influencia en el mundo- decidió no enviar a sus líderes corporativos para participar en este comité [de inteligencia]”, fueron las palabras del senador demócrata Mark Warner en la reunión que sostuvieron con el CEO de Twitter, Jack Dorsey, y la COO de Facebook Sheryl Sandberg en el Congreso de EUA hace unas semanas.

México. Google Inc. fue demandada por el abogado Ulrich Richter por daño moral. Google Inc. era responsable del sitio Blogger donde aún existe un blog que utiliza imágenes de Richter y las manipula, cambiando información y denostándolo. Richter solicitó a Google que eliminara ese blog en atención a la información falsa y la afectación a su honor y reputación. Google Inc. compareció a juicio y alegó que carecía de oficinas en México. Sin embargo, el Poder Judicial de la Federación consideró que tenga o no oficinas en México, toda vez que se están afectando derechos humanos de residentes en México, Google Inc. puede ser juzgado aquí. Más aún cuando esta empresa ha celebrado contratos onerosos con entes públicos como el Instituto Nacional de Acceso a la Información como lo expone Richter en su nuevo libro El Ciudadano Digital donde incluye la sentencia inapelable de la competencia de los tribunales mexicanos.

El caso debe resolverse en el fondo, pero aquí algunas reflexiones. La posición en EUA de intermediarios digitales (p. ej. Google, Facebook) es que si son advertidos de violaciones a derechos de terceros (p. ej. daño moral, derechos de autor), el intermediario se convierte en solidario responsable si no baja el contenido. En este caso, Google Inc. tuvo conocimiento de la indebida utilización del nombre e imagen de Ricther, de los señalamientos injuriosos del blog, y nada hizo. Hace un año Blogger dejó de pertenecer a Google Inc. y pasó a Google LLC, ¿por qué? Si el cambio obedeciera para desligar a Google Inc. de la indemnización por daño moral que toma en cuenta la situación económica del infractor, siempre está la técnica del levantamiento del velo corporativo introducida en la jurisprudencia por el Mag. Jean Claude Tron Petit.

Derecho al (no)olvido. Dos personas que fueron condenadas por asesinato en Alemania y que habían cumplido sus condenas, solicitaron que las noticias en los portales de internet de una estación de radio, una revista y un diario, eliminaran sus nombres. Sin embargo, la Corte de Justicia de la UE recientemente les negó el derecho al olvido, argumentando que fue un caso muy relevante, que las noticias estaban escritas de manera veraz, sin términos degradantes, que estas personas no podían alegar el anonimato porque ellos mismos años atrás habían buscado a los medios y habían solicitado reabrir su juicios, y tampoco habían solicitado a los motores de búsqueda como Google que hicieran más difícil encontrar dichas noticias.

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