Cámara de Diputados, ¿capturada?

[Publicado en Reforma el 6 de abril de 2017]

Qué tanto les dolerá a los radiodifusores como Televisa, TV Azteca, Grupo Fórmula e Imagen, el que los ciudadanos tengamos derechos de las audiencias que ya se promovieron cambios a la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión (LFTR) a través del Dip. Federico Döring. ¿A quién sirve el Congreso de la Unión? Eso está por verse porque la Comisión de Radio y Televisión a cargo de la Dip. Lía Limón se apresta a que se apruebe fast-track los cambios, tipo Ley Televisa. El dictamen de esa comisión parece redactado por los radiodifusores o la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión, y no por quienes debieran ser representantes del pueblo. Veamos.

Error conceptual. Se entiende que partan de un error conceptual al ser cambios que sólo benefician a los radiodifusores. La libertad de expresión es muy importante para la sociedad y los medios de comunicación. Pero la otra cara de la libertad de expresión es el derecho a la información y una faceta de éste son los derechos de las audiencias. No es más importante la libertad de expresión que el derecho a la información, ni al revés.

Así también, para una democracia es importante la pluralidad en los medios de comunicación; pues en Diputados pretenden quitar la pluralidad para ignorar lo dispuesto en la Constitución y de paso menoscabar también los derechos de los pueblos indígenas (bit.ly/2nKJ8OD).

El Estado soy Yo. A la Luis XIV el dictamen busca que la autorregulación de los derechos de las audiencias quede ni más ni menos que en los propios radiodifusores. A diferencia de países democráticos donde existe la autorregulación regulada, que prevé un marco normativo que todos deben cumplir y a partir de ahí los códigos de ética pueden reconocer más derechos o comprometerse más allá de la ley, aquí nada.

Los radiodifusores harían sus propios Códigos de Ética, designarían a sus defensores que pueden ser sus propios abogados externos, por ejemplo, y rendirían cuentas únicamente con base en su Código de Ética, sólo frente a la audiencia y las instancias que ellos mismos señalen en el Código de Ética.

¿Y la tutela de los derechos de las audiencias? Quedará en los radiodifusores, porque quizá piensen muchos legisladores que ¿para qué queremos autoridades si éstas terminan respondiendo a aquéllos de cualquier manera?

¿Para qué la SCJN? El dictamen de la comisión dice que la justificación de las modificaciones propuestas es “el exceso en que incurrieron” los lineamientos de audiencias del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT). En pocas y breves, Ministro Pérez Dayán, al Congreso de la Unión poco le importa su análisis jurídico y la opinión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que se establecería con las resoluciones de las controversias constitucionales del Consejero Jurídico del Ejecutivo Federal y del Senado.

Sanciones. La LFTR fue diseñada con grandes sanciones excepto para los radiodifusores cuando violentan los derechos de las audiencias en los programas y contenidos audiovisuales. En lugar de reformar la LFTR para establecer sanciones expresas para los que incumplan los derechos de las audiencias en las transmisiones de radio y televisión, ahora se busca todo lo contrario.

¿Engaño como negocio? ¿Por qué les genera agravio a los radiodifusores evitar engañar a sus audiencias? ¿Por qué es importante eliminar el derecho que hoy tenemos de que se aporten elementos para distinguir publicidad y programación? ¿Por qué la iniciativa del Dip. Döring limita el derecho constitucional a que esté prohibido difundir publicidad como información para que esa prohibición únicamente sea en la “programación informativa” y en “análisis o comentario editorial”? Con esta iniciativa de reforma a la ley, ¿a los intereses de quién cree usted que sirva el Dip. Döring y los que llegaren a aprobarla?

Recorte al IFT. Los cambios en ley recortarían facultades del IFT. Se ve que los radiodifusores prefieren negociar con la Secretaría de Gobernación que cumple fiel y puntualmente sus instrucciones. Ejemplo son los lineamientos de criterios de clasificación que, a pesar de afectar a la niñez mexicana, Segob se puso a los pies de los radiodifusores.

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