Llamadas no solicitadas

[Publicado en Reforma el 6 de julio de 2016]

– “Buenos días se encuentra Fulanito González”
– “¿De parte de quién?”
– “¿Es usted?”
– “Sí, ¿quién es?”
– “Buenos días señor Fulanito González, permítame presentarme. Soy Menganita del Banco XYZ. Y hablo para informarle sobre unas promociones que seguro le interesarán (…)”

¿Cuántas veces no ha recibido una llamada de algún banco para informarle de alguna promoción, beneficio o similar? La intromisión a la vida privada es tal que de verdad molestan, no sólo porque son llamadas no solicitadas, sino porque en sí, ninguna relación tienen con el servicio que el banco le está ofreciendo. Y podría argumentarse que son unos minutos nada más, pero minutos que nos quitan de nuestra vida, de nuestra familia y de trabajo, además de que hablan justo a la hora del descanso o en fines de semana por la mañana.

Olvídese de insistirles que ya su número está dado de alta en el registro público para evitar publicidad (REPEP) de la Procuraduría Federal del Consumidor o en el registro público de usuarios que no deseen información publicitaria de productos y servicios financieros (REUS) de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), porque nomás no le hacen caso.

Tampoco sirve que cuando firma su contrato bancario niegue su consentimiento para recibir publicidad y mercadotecnia, porque muchas veces esas promociones o beneficios las disfrazan en el aviso de privacidad que cada banco tiene. Y por supuesto que las autoridades parece que jamás hacen alguna revisión de los avisos de privacidad.

¿Ha leído el aviso de privacidad de su banco? La mayoría no lo hemos leído, pero tal ha sido la invasión a mi privacidad que me di a la tarea de leer algunos después de que ha resultado infructuoso tener mis números telefónicos registrados en el REPEP y REUS, así como negar mi consentimiento para recibir publicidad al contratar servicios.

A pesar de llevar casi todo el siglo con Banorte y American Express con muy buenas experiencias, respecto a llamadas no solicitadas reprueban. Aunque la ley exige que los datos personales (p. ej. nombre y número telefónico) sólo se utilicen para la finalidad de la relación que se establezca, en el aviso de privacidad abren la puerta para que hagan llamadas para fines de mercadotecnia, ofrecimiento de productos y un sinfín de razones más.

El aviso de Banorte es una joya de lo que no debe hacerse si se respetase al cliente. Veamos. En los Lineamientos del Aviso de Privacidad de la Secretaría de Economía se estableció que el listado de finalidades debe ser completo y evitar frases vagas como “entre otras finalidades”, así que Banorte dice lo mismo pero más elegante, señalando que los datos personales son recabados “principalmente” para el otorgamiento de los servicios que se contraten y en forma accesoria para todo lo que usted imagine. El aviso de privacidad de American Express está menos mal, pero debo reconocer que el de Bancomer es el más amigable, enfocado y –al menos dice- que si está uno registrado en el REUS o lo solicita, ya no recibirá llamadas.

El derecho a la privacidad debiera privilegiarse al derecho a comercializar. Pero la Ley de Protección de Datos en Posesión de Particulares adoptó el esquema opt-out, es decir, si no quieres recibir publicidad debes manifestar tu rechazo. Ante la ineficacia del REPEP y del REUS, entonces el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales debiera encauzar un cambio para reflejar que a menos que la persona expresamente haya manifestado su consentimiento (opt-in) no recibirá promociones ni demás. Esto ya está en la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión que prohibe que las empresas de telecomunicaciones realicen llamadas para promocionar paquetes o servicios excepto si tienen el consentimiento expreso para ello. No queremos intromisiones en nuestra privacidad, ni que nos roben el tiempo con llamadas de servicios, promociones que no solicitamos. ¿Entenderán al cliente o prefieren hartarnos?

P.D. El Instituto Federal de Telecomunicaciones sí tiene previsto otorgar concesiones para televisoras de uso social en 6 ciudades durante 2016. Enhorabuena.

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