IoT [Internet of Things]

[Publicado en Reforma el 25 de mayo de 2016]

Máquinas y vehículos, cámaras y micrófonos, ropas y accesorios, equipos y dispositivos médicos, todos conectados a internet, comunicándose entre sí o con aplicaciones para un sinfín de propósitos, es en esencia el llamado Internet de las Cosas (IoT o Internet of Things). El ejemplo típico es de los hogares del futuro en los que hasta el refrigerador es “inteligente” y avisará si falta leche o si ya caducó el yogurt. El refrigerador como ejemplo del IoT lleva a pensar que quizá es demasiada tecnología para algo que puede hacerse fácilmente. Sin embargo, el IoT es mucho más que relojes monitoreando el ritmo cardiaco y las calorías consumidas por un deportista para posteriormente generar estadísticas de rendimiento.

El IoT puede tener implicaciones positivas al permitir la organización y monitoreo de herramientas, máquinas y personas. Por ejemplo, vehículos y maquinaria que se utilizan para la construcción pueden tener dispositivos para ver cuánto tiempo se utilizan, dónde se encuentren, si requieren mantenimiento o les falta combustible. En temas de salud existen equipos para monitorear los movimientos de una persona con Parkinson lo cual será más preciso que el registro manual, además de que la información a lo largo del tiempo es valiosa para determinar el tratamiento. El IoT ayuda para prevenir desastres como pueden ser incendios o analizar si un plantío tiene la humedad suficiente o si requiere fertilizante.

El IoT puede tener sensores (adquieren información del contexto) y/o activadores o actuadores (ejecutan un comando como puede ser abrir la puerta para que el ganado salga a pastar a una hora determinada). El IoT en una ciudad puede aprovecharse para dispositivos que al detectar el flujo del tráfico, controlen los semáforos para que exista una movilidad mejor y con menor impacto ambiental. La Unión Internacional de Telecomunicaciones ha destacado los beneficios del IoT por –potencialmente- beneficiar la salud, mejorar el manejo de agua, agricultura y recursos naturales, contribuir a un consumo racional de energía y a contrarrestar el cambio climático.

Se estima que en 2015 existieron 15 mil millones de artefactos de IoT en el mundo y que para 2020 serán 200 mil millones (IDC, Intel y ONU); mientras que el valor del IoT mundial en 2025 alcanzará los 6.2 billones de dólares (Strategy Analytics, McKinsey y NYTimes.com). Todo apunta a que el IoT es el futuro y quizá la caricatura de los Supersonicos fue visionaria en algún sentido.

¿Burbuja del IoT? A principios de este siglo se vivió la burbuja de las dot.com cuando las empresas de tecnología tuvieron un auge impresionante que repercutió en el alza del precio de acciones en las bolsas de valores del mundo. De repente, se reventó esa burbuja y trajo el quiebre de muchas empresas. Probablemente estamos en presencia de la burbuja del IoT, donde existe un ferviente deseo de promover por todos los medios al IoT, ¿cuántos proyectos de IoT sobrevivirán?

Estándares. El IoT requiere necesariamente de conexión a internet, por lo que el despliegue de infraestructura de telecomunicaciones es indispensable así como el uso de frecuencias del espectro radioeléctrico que corresponderá al Instituto Federal de Telecomunicaciones decidir si serán para uso comercial, libre o público, por ejemplo. Adicionalmente si no se promueve que se utilicen estándares que se puedan comunicar (arquitectura abierta) y funcionar de manera estable (inteoperabilidad), el IoT puede privilegiar una tecnología, inhibir la innovación y crear situaciones que atenten contra un mercado en verdadera competencia.

Seguridad y privacidad. Hoy día aún no existe una preocupación sobre la seguridad o el hackeo de loT, pero es un riesgo real. Se dice que en cuanto haya un uso generalizado de IoT, entonces habrá una “masa crítica” para que se convierta en atractivo para la ciberdelincuencia. ¿Imagínese un IoT que encienda las luces de su oficina en cuanto se aproxime usted con su dispositivo móvil y se apaguen cuando se vaya? El acceso a esa información representaría un riesgo en manos equivocadas. Los autos con IoT que pueden manejarse sin conductor, ¿qué pasaría si no cuenta con la seguridad necesaria y un intruso envía comandos para llevarlo a un sitio indeseado? La información que se acumula a través del IoT puede ser más de lo que uno se imagina y más de lo que uno sabe, por lo que los retos a la privacidad también están presentes.

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Publicado el: 25 mayo, 2016

Categoría: Internet

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