Polígrafo a Candidatos

[Publicado en Reforma el 11 de mayo de 2016]

Para contratar a empleados y directivos de muchas empresas, se realizan pruebas exhaustivas para identificar si la persona es confiable o si está engañando a su potencial patrón. La finalidad es reducir al máximo posible que se contrate a una persona que pueda cometer algún robo, fraude u otro ilícito, filtrar información confidencial, etcétera. Si pruebas como la del polígrafo, eye detect (examen oculomotor para detectar el engaño o EODE) y toxicológico se hacen para el sector privado, cuanto más debiera hacerse para los candidatos que aspiren a un puesto de elección popular y servidores públicos de mandos superiores.

Por ejemplo, para la designación de comisionados del Instituto Federal de Telecomunicaciones y de la Comisión Federal de Competencia Económica la Constitución señala que se les aplicará un examen de conocimientos elaborado por Banco de México, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Aquellas personas con las calificaciones más altas forman las listas de los finalistas a partir de los cuales el Ejecutivo Federal escoge a quien quiere y el Senado ratifica. El examen garantiza que quien finalmente ocupe el cargo tenga los conocimientos necesarios, pero el proceso nada revela sobre si la persona es ética, si es corrupta, si tiene vínculos con los agentes regulados (p. ej. Telmex, Televisa o TV Azteca) o con partidos políticos que quebranten su imparcialidad, etcétera.

Polígrafo. Esta prueba es la más conocida porque se ha utilizado desde hace muchas décadas para identificar si una persona miente. Al examinado se le ponen sensores en el cuerpo que registran la respiración, la actividad electrodérmica y la cardiovascular. Para aplicar la prueba se requieren personas capacitadas y que a su vez hayan pasado pruebas de confianza. El polígrafo revela si el examinado miente o no. Esta prueba se utiliza por la Procuraduría General de la República como control de confianza.

Eye Detect. Este examen monitorea los movimientos del ojo y el tamaño de la pupila, lo cual permite identificar con alta precisión si una persona miente. Ello porque mentir requiere la utilización de más recursos cognitivos para ocultar la verdad, decir la mentira y que esta sea congruente, creíble y constante, lo cual se refleja en los cambios involuntarios del ojo.

La utilización de estas tecnologías pueden contribuir a que en México la decisión de los ciudadanos sobre por cuál candidato votar sea informada en cuanto a confiabilidad de este. A partir de ello se creó integridadpublica.mx por un grupo de psiquiatras, neuropsicólogos, tecnólogos, comunicadores y abogados, todos independientes, apartidistas, sin vínculos con los gobiernos, para buscar que los candidatos a elección popular se sometan a un test de integridad. Este consiste en aplicar las pruebas de polígrafo, eye detector y toxicológica para obtener un grado de certeza de un 98% sobre si el candidato es o no confiable.

Las preguntas sobres las cuales se evaluará son: compromisos con grupos delictivos, consumo de drogas ilegales en los últimos 2 años, si ha cometido delitos y/o corrupción. El examen no pretende revelar rasgos de la personalidad, sino únicamente si el candidato es confiable o no. Y como este tipo de test no es una bola de cristal para adivinar el futuro y si la persona cambiará, la prueba debe realizarse periódicamente.

Como en México partimos de la base que todos los políticos son corruptos, lo que se pensaría es ¿qué político se va a someter a este tipo de test de integridad? Pues el primero que aceptó es el candidato a gobernador por Oaxaca, Benjamín Robles Montoya. ¿Se someterán también Alejandro Murat y Estefan Garfias? En Puebla, ¿aceptará Tony Gali realizarse este test de integridad? ¿Lo hará Blanca Alcalá y Roxana Luna? Y para las elecciones presidenciales del 2018, ¿tomarán el test de integridad Andrés Manuel López Obrador, Margarita Zavala y los demás candidatos?

El test de integridad busca complementar el 3de3. En el 3de3 se publican las declaraciones de impuestos, la patrimonial y de intereses, lo cual es un avance pero ¿qué garantiza que esas declaraciones sean verídicas? De ahí que el test de integridad sea esencial y que no quede como en un dogma de fe en creer que lo dicho en las declaraciones es verdad. La honestidad debe convertirse en México en una ventaja competitiva, por lo que la ciudadanía merece tener los elementos objetivos y científicos para evaluarla.

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Publicado el: 13 mayo, 2016

Categoría: Política

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