Avances en telecom

[Publicado en Reforma el 17 de marzo de 2015]

Con mi solidaridad a Carmen Aristegui

La relación Telmex-MVS-Dish para el Instituto Federal de Telecomunicaciones no es una concentración prohibida, pero omitieron presentarla para aprobación y se les sancionó con varios millones de pesos. Este expediente puede ser el principio de un proceso de revocación del título de Telmex y no porque tenga prohibido prestar televisión, sino porque pudo haberse beneficiado indirectamente de la gratuidad de la retransmisión de contenidos (must carry). Pero para que la sociedad evalúe si el IFT hizo lo correcto o no, es imposible porque aunque la resolución es pública tacharon todos los párrafos con los cuales se podría hacer un escrutinio debido. Así que como dogma de fe debe créersele al IFT cuando dice que la concentración no se atribuye a un contrato en particular, sino a la totalidad de los contratos que tienen como “finalidad económica otorgar a Telmex influencia en el negocio de DM [Dish México], permitiendo la coordinación de estas empresas en relación a la toma de decisiones y comportamiento en el mercado”. Sin saber si la resolución es correcta o no, lo que sí es cierto es que el principio de máxima publicidad de la Constitución el IFT no lo respeta.

El IFT hace un tipo de levantamiento del velo corporativo para resolver que se trata de una concentración por las facultades de Telmex (a través de Teninver) para acceder a información, por poder hacer inspecciones y porque aunque firmó un contrato de opción, Telmex pudo participar de los resultados ejerciera o no la opción. Si este es el criterio del IFT, ¿qué pasa con las franquicias? ¿Representan una concentración a notificarse? Porque en las franquicias, el franquiciante impone las características y condiciones del servicio/producto, provee de y accede a información, proporciona y supervisa la infraestructura, autoriza campañas publicitarias, etcétera; en tanto que el franquiciatario tiene que cumplir con todo y proveer toda la información que le requiera el franquiciante, además de que este participa de las ganancias derivadas de la franquicia. ¿Habrá ido el IFT más allá de lo necesario?

Preponderancia. El IFT antes de que se expidiera la nueva ley de telecomunicaciones resolvió que Televisa era preponderante en el sector de radiodifusión con base en: (1) su participación en la audiencia sólo de TV abierta, sin incluir a la TV sin fines de lucro, ni a la radio, y (2) en el número de usuarios por capacidad de red, es decir, el número de hogares que pudieran acceder a canales de Televisa y la cantidad de frecuencias que esta tiene.

Después tocó al Congreso de la Unión (CU) tratar la preponderancia. Si optaba por decir que preponderante sería aquel que tuviera más del 50% en el sector de radiodifusión (radio y TV abierta), entonces Televisa podría ser un pequeño grupo económico en ese sector y se escaparía de la preponderancia. Si decidía porque preponderante fuera determinado por servicio, entonces Televisa lo sería tanto en TV abierta como en TV de paga. Y aunque la preponderancia no es una sanción, lleva aparejada una serie de medidas para impedir que abuse de su poder de mercado. Así que el CU prefirió traicionar a la Constitución antes de cambiar el statu quo del poder mediático.

En contraste, los tribunales especializados del Poder Judicial de la Federación sacaron la casta, porque lejos de llevarse por el formalismo acaban de confirmar que determinar al preponderante en el sector de radiodifusión a partir únicamente de la TV abierta “es concurrente con la finalidad perseguida por el Constituyente”, además de que el IFT goza de discrecionalidad regulatoria por lo que mientras sus decisiones sean razonables y proporcionales, se les dará un voto de confianza. Con este triunfo del IFT, perfectamente puede determinar como preponderante a Televisa en TV de paga, ¿lo hará o claudicará como el CU?

¿Avances? “¡Qué importa que recorten gastos para medicina y rayos X en hospitales públicos! Comamos unos ricos chilaquiles en un lujoso hotel e invitemos a unas 300 o 400 personas. ¿200,000 ó 300,000 pesos? ¡Es lo de menos! Será el informe de avances de telecom” bien podría haber dicho el Secretario de Comunicaciones y Transportes Ruiz Esparza. Además del dispendio, los “avances” realmente fue una relatoría de la reforma de telecom y de un programa exitoso lidereado por Mónica Aspe desde antes de esta. Ruiz Esparza hizo su show, perdón, su discurso, intercalando emotivos videos para que los comensales derramaran una lágrima al puro estilo Teleton. Para colmo el Secretario de Economía anunció que en el próximo mes se formaría la Subprocuraduría de telecomunicaciones, que –por cierto- debió haberse creado desde hace meses, ¡qué avances!

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